Yo le temo demasiado a la mentira propia antes que a la ajena.  Y ahora es en estos tiempos cuando me grito dulcemente "si se callase el ruido..." aquel que me atormenta, en otros términos míos, y es que aún sin entender nada, intuyo un horizonte fresco, pero ahora me rodean olas de incertidumbre, marejada, ojalás, humos, sueños, castillos... Vuelo raso.

"Una estruendosa jauría se empeña en hacer callar
las preguntas, los matices, el murmullo de ojalás." 

(...)

"Si se callase el ruido
oirías la lluvia caer
limpiando la ciudad de espectros,
te oiría hablar en sueños
y abriría las ventanas.
Si se callase el ruido
quizá podríamos hablar
y soplar sobre las heridas,
quizás entenderías
que nos queda la esperanza."

Ruido mental que impide oírme alto y claro, que impide entenderme limpia y serena, eterna, tal cual, sin más. Como dijo el poeta. Así. Me basta.

Pero por increíble fortuna universal, siempre queda la esperanza.