Agente_Naranja ha publicado un artículo relacionado con la muerte del futbolista Antonio Puerta. Todos sabemos de qué va esta noticia: 22 años, casi padre, jugador de fútbol, marcó el gol que hizo ganar a su equipo la UEFA en el minuto 100... y todo lo que sigue.
Agente_naranja plantea el movimiento del dinero y de los medios de comunicación cuando se refieren a las muertes del futbolista y la de Francisco Umbral. La del sevillista nos bombardea, y la de Umbral no tanto.
Hay comentarios que se centran en el dinero, en la corrupción de los medios, o en la falta de cultura... Y eso es llenarse la boca, en muchas ocasiones, de algo que se desconoce. Es cierto que los medios se mueven por dinero, que hay mil intereses por medio, y esto no es descubir América, pero no siempre esa corrupción es tal. Es una excusa muchas veces, recurrente, pero insuficiente. Se puede ver más allá.

Sobre por qué se le da más bombo a una cosa que a otra no es por el dinero. Es más sencillo que todo eso: habría que partir de la definición de noticia o, por aproximación, de hecho noticiable.

Según Álex Grijelmo, responsable del libro de estilo de El País, define noticia como "todo aquel hecho novedoso que resulta de interés para los lectores a los que se dirige el diario. La noticia en estado puro viene dada siempre por un acontecimiento sorprendente, paradójico o trascendental, y sobre todo, reciente".

Y digamos que el hecho de que muera un chaval de 22 años por varios infartos seguidos mientras juega al fútbol es más anómalo, paradójico y sorprendente que el hecho de que fallezca un hombre mayor. No es el personaje, sino el hecho. Si hubiera muerto Amenábar, podría ser más destacable que si lo hiciera Amparo Baró... por poner un ejemplo extremo (y con perdón de los ejemplos).

Por otro lado también se puede hablar de la medalla al mérito deportivo que le fue concedida a Antonio Puerta.¿Por qué el mérito se le reconoce cuando muere? ¿Cuántos futbolistas podrían hacerse con ese mismo mérito? Pero esa no es la cuestión... Aún podemos ir un poco más lejos: se abren puertas a investigaciones, a dudas, hipótesis, teorías... ¿Es realmente normal que le pase eso a un chaval de 22 años? ¿Es normal que no sea la primera vez, y que conozcamos ya varios casos seguidos, por el mismo motivo o en circunstancias similares? No. No a mi juicio. Como tampoco es normal la que se lía cada año en el Tour con el doping. Pensemos un poco: ¿qué hacen los deportistas para tener esos rendimientos exagerados? No son súper hombres, pero los quieren convertir en ello. Y ahí sí interviene el dinero. Quiero tener súper hombres que marquen muchos goles, ganar muchos partidos y, en consecuencia, embolsarme millones. ¿Es muy descabellada esta idea?

Se dice que a Umbral no se le reconoció lo suficiente en los medios, que apenas se habló de él, o de lo que pasó. ¿Os habéis planteado que, a lo mejor, fue una decisión familiar el que no se le diera bombo y se hizo una petición expresa? ¿Sabéis hasta dónde hay contactos entre personajes y periodistas - no ya magnates-? La "corrupción" no siempre es tal en sentido negativo. También hay que entenderla como selección informativa, en numerosas ocasiones forzada por los propios interesados o fuentes de la noticia. No quiero decir que ese sea el caso de Umbral y su familia, pero podría ser perfectamente, y no la primera vez.
¿Es cultural y tomarse interés por la vida y obra de un escritor, columnista, etc. porque ha muerto? ¿No es más cultural hacerlo en vida? Lo que pasa, ya no sólo en este país, es que empezamos a darnos cuenta de las cosas cuando ya no están. ¿Cuántos conocen las riquezas de nuestro patrimonio histórico? Centrémonos en el Museo Arqueológico Nacional. Si desapareciera alguna pieza, entonces la valoraríamos; mientras, aguarda en silencio en una urna de cristal a ser descubierta. El problema viene de la falta de interés por la difusión cultural. Y claro, volvemos a culpar a los medios. Una reflexión: ¿cuántos de nosotros afirmamos ver La2, y cuántos la vemos de verdad "de la buena"?

Si la cultura no nos llega es, sencillamente, porque no la demandamos. Los medios de comunicación pueden aportar un granito de arena, pero aportan aquel que le pide el público.

La cultura la tiene el que quiere.