Una de mis frustraciones (siempre superables, claro está) es la de no saber pintar ni un muñegote del ahorcado.

Pero afortunadamente quedan algunos artistas por las calles que sin pudor preparan sus pinceles, caballete, radio, y a trabajar.

Un auténtico espectáculo... pintoresco.

Fotos: Antares, Antaritas.
Santillana del Mar - Cantabria