Ya sabeis que me gusta releer y repasar tiempos pasados, nunca con afán de caer en la nostalgia (inevitable, en ciertos casos), sino simplemente por pasear sobre acolchadas y cómodas sonrisas presentes o en el pasado.

Y caminando, llegué de pronto a este viaje que hice hace algún tiempo...

Perezoso momento en el que me encuentro,
de legañas y polvo.
Despiertas -pequeña- entre el ruido
y los sudores de martillos
con vapores pasajeros
de viajes compartidos,
puede que planeados con y sin rumbo
en las niñas bonitas
que vislumbran las vallas y los pinos,
luces con muñecos.
Una nostalgia en Fa
se cuela por las rendijas
que permite un vidrio roto
y una parada
de la estación que continua
con el delirante traqueteo
de un recomenzar torpe,
aunque sensual.

(Suspiro)