Perogrullo me dijo un día que la vida cuando se es niño es más fácil, y parece más sincera e impresionante. Un simple caballo de madera es una de las mayores delicias del mundo...

De "un poco más mayores" vemos el camino espinado y sin final en ocasiones...

Pero seamos conscientes de que SIEMPRE hay luz al final de la oscuridad...

Fotos: Antares y Jose