No suelo repasar lo que escribo. Prácticamente nunca lo hice, ni con los exámenes(cientos de ellos)... y si lo hice alguna vez probablemente fue por gastar un poco de tiempo. Suelo escribir muy rápido. Desde un punto de vista un tanto escatologico se podría decir que vomito los pensamientos, que me brotan como las habichuelas mágicas del cuento aquel... Y no me ha ido nada mal, para qué engañarme.

Pero de vez en cuando me paseo por los títulos de todo lo publicado por Antares, intenando hacer memoria de lo que hay detrás...

A veces yo misma me sorprendo de lo que encuentro, y no me creo que eso haya salido de mí. Algunos textos tienen más de 10 años... ¿Cómo podía pensar así con esa edad? En ocasiones debo leer los poemas una y otra vez para recordar lo que me pasaba por la mente entonces...

Lo mejor es que me re-animan mis propias palabras.

Y mejor aún: que soy Feliz.