El mundo de la publicidad mezclado con la genialidad de la vida cotidiana hace que surjan los vocabularios más disparatados... El genial Adastra ya suele hacer post dedicados a las palabras, pero hoy me permito "usurparle" un trocito de idea.

Las pesetas dejaron de serlo por "pehetah" (en algunos rincones, claro). Los Anoraks, se volvieron "anorales", los edredones, "enredones", por no mencionar "cocretas", "caramales" o "yogurs". ¡Ah! Y en algunos puntos, el euro es ahora "leuro" y más allá: "lebro". Lo prometo. Lebro.

Pero sin lugar a dudas, utilizar las marcas como nombre genérico del producto es lo que se lleva la palma: danone, colacao, kellogs, cocacola, tulipán, fanta, aspirina... ¡ASPIRINA! ¿A dónde quiero llegar? A la enfermedad: un resfriado se cura de toda la vida con Vivaporús, leche caliente con miel y coñac, aspirina y a dormir.

El mejunje ese que se unta por pecho, espalda y cuello jamás será Vicks Vaporub, o mejor dicho, el Vaporub de Vicks, sino Vivaporús. ¿O no?

Habrán deducido, ágiles lectores, que estoy convaleciente y dedicada a estos menesteres de frenadoles o culdinas, clínex, descongestionantes nasales varios y vivaporuses. Y no he podido por menos que hacer un pequeño y estúpido homenaje a la pomada de eucalipto que, por cierto, también lleva esencia de nuez moscada: el ¡¡Vivaporús!! No hay nada igual: pringa pero cura.

Y ya puestos a recordar, desde aquí de nuevo,

mamá... ¿recuerdas los ataques de risa tan atroces que me daban cuando me frotabas el pecho y la espalda con el potingue? Enferma, mocosa hasta la asfixia, y yo peleando a carcajadas con las enérgicas manos de mi madre... Ains, qué tiempos...

Para todos los resfriados del año y de La Coctelera... Si el trabajo es salud... ¡viva la enfermedad! Juas juas... (Tos... tos.. estornudo... moco... clínex)