Es evidente que el mundo es un gran motor que necesita moverse con tuercas y tornillos como nosotros. Hoy pensaba en qué hace que mi trabajo sea interesante y útil, y que a la gente le pueda llegar a fascinar: puede que el mito, puede que el romanticismo, puede que las películas, puede que algunos personajes conocidos...
Nos quejamos de vicio: elegimos una profesión, o simplemente la desempeñamos, pero en la mayoría de los casos nunca estamos conformes con nuestro cometido. Pues permitidme que os diga, parafraseando a mi buen amigo JE, que somos héroes en esta vida, tanto en nuestros trabajos como en el resto de los ámbitos. Un economista o un administrativo no sólo son los que hacen cuentas, sino los que ordenan los datos para que otros los usemos. Un taxista no es quien nos traslada de un sitio a otro, sino quien nos evita fatigas y nos conduce. Un guía turístico no sólo sabe datos de monumentos, sino que nos orienta y sacia nuestra curiosidad. Un barrendero nos adecenta las calles para cuando queramos pasear en un buen ambiente, no sólo quita basura. Una telefonista no sólo tramita peticiones, sino que nos da la información que necesitamos...
Deberíamos considerar mejor nuestros trabajos porque igual así, hoy somos mejores. Con una sonrisa, con un por favor o un gracias, hacemos más grata la vida de los demás y la nuestra misma.

Somos útiles, somos héroes, y merecemos la pena. Anda, inténtalo.