Apenas hablo de mi entorno y, sin embargo, estoy muy orgullosa de él. Mi ciudad es pequeña y antigua. Entre las muchas maravillas que alberga, una es esta planta endémica de la Sierra: la Estrella de las Nieves (como no podía ser de otra manera.
Aquí la vemos en todo su esplendor. No es especialmente bella, pero es única en el mundo.
Dice su historia que

Exclusiva de estas cumbres, tiene, junto al edelweis, la leyenda de ser la flor del amor eterno. Los enamorados las regalan para demostrar que su amor no se secará nunca, como las hojas de la estrella. Crece en los bordes de los borreguiles, es difícil verla en flor ya que esto ocurre durante un periodo muy breve. Aunque tiene un aspecto general de flor, en realidad lo que vemos son las hojas. Presenta algunas adaptaciones climáticas muy curiosas. Sus hojas retienen agua y el recubrimiento de pelos las protegen de las bajas temperaturas y evitan la evaporación. Así mismo crecen muy pegadas al suelo para protegerse de los fuertes vientos que azotan las altas cumbres. Crece por encima de los 3.000 metros de altitud y en los bordes de borreguiles o pastizales nevadenses.

Las Estrellas también están en la tierra.

Fuente: http://waste.ideal.es/estrelladelasnieves.htm