El hielo se derrite
y deja pasar el curso
de un aroma de campo
y flores y agua y sol.
Todo desfila por mi mente
como una ráfaga de viento
herido por risas falsas
afiladas como cuchillos.
Que el Cielo me ampare en mi profundo anhelo
y las estrellas calmen mis sueños ajados
de sangre y venganza.
Luz en la senda
que me guías en la Vida
¡no te apagues! ¡Brilla!
¡Brilla con todo tu esplendor!
¡Acompáñate de olores de lluvia y mar!
¡Acompáñame en este mi caminar!
3 comentarios
Escribe un comentario
« Vengo de lejos | Inicio | De cómo superarse »


Con lo optimista que me parecistes cuando venías de lejos y ahora, en el siguiente post, veo que la luz que te iluminaba se ha ido apagando. Aunque parece que no llega a oscurecer del todo.
Es una montaña rusa. Algo terrible que pasó y que se está terminando, por fin. Y es una manera de darle el último empujón, el ánimo a alguien que necesita tener la cabeza bien alta. Y para mí misma. Algo que debo borrar de mimente y de mi alma, y aunque a veces recaigo en los malos sentiemientos, quiero renacer. Ya soy Yo de nuevo, en versión mejorada.
Es la historia del Fenix, renacer con más fuerza para poder pelear por lo que crees.