Tengo hojas
de mellada conciencia,
regadas por soles ya puestos,
flores sin olor
queno lucen ya...
Y giro entre grises torbellinos
con la esperanza de renacer en la hierba.
Tengo hojas
de mellada conciencia,
regadas por soles ya puestos,
flores sin olor
queno lucen ya...
Y giro entre grises torbellinos
con la esperanza de renacer en la hierba.
El sol amanece a destiempo,
sin mí.
Blanca sigue la hierba
y negro mi parecer,
turbado y molesto.
Prefiero no pensar,
¡ojalá fuera la golondrina!
con su vuelo frágil,
su destino alguno,
su regreso pronto,
y su nueva partida,
libre.
Parece que mucho está rondando la muerte por La Coctelera, en un sentido o en otro. Curiosamente yo pensaba también ayer en ella y llegué a la conclusión de que si yo despareciera, ustedes nunca lo sabrían.
Y somos almas incandescentes
jugando a la nada,
esperando un todo arrollador,
y es que siempre somos luz,
con miradas esquivas al vacío...
tan vacío...
He perdido el tiempo.
Cuesta abajo se marchó
sin decir adónde.
Entonces, momento, instante...
cuando, tal vez, siempre...
mañana, temprano, aún...
Inmutable queda mi presencia
en un espacio indefinido.
Doy pasos por un barro incierto
mientras los castaños improvisan
su transición del verde a la nada.
Se agotaron la esperanza y el calor,
dejaron limpio nuestro camino.
Rebrota la nostalgia,
a paso lento,
a nube abierta,
a fuego,
a tu abrazo eterno.
Es, sin duda, tiempo de otoño.
Contigo.
Me asalta mi infancia desbocada
de higos, madreselva y geranios,
donpedros, piedras y pólvora.
A lo lejos tañían las campanas de la tarde.
¡Qué alegría los gorriones chicos
cada mañana!.
!Qué alegría los niños en el parque!,
la paja húmeda de rocío,
la abuela, el arroz con leche,
el blanco y negro,
la siesta, el chinchón, la bicicleta...
Hay un señor de pelo blanco,
bigote antiguo, gafas de pasta
y puro que también espera.
lleva bolso de cuero, pan,
un sombrero torcido
y unos pantalones vaqueros grandes
que sujeta apretándolos con el cinturón.
Hace ritmos en el suelo
con la punta del bastón.
Mira, espera, piensa, busca en su bolso...
Al fondo, un coche gira.
El autobús no llega. Aún no.
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